Crónicas OVNI

OVNIS sobre Tres Arroyos El caso Maceiras (o Maceyra)
Primera parte
Recientemente se han consignado observaciones de objetos voladores no identificados en nuestra zona, concretamente en San Francisco de Bellocq y Claromecó. Periódicamente se observan estas situaciones lo que hace suponer, a entender de los especialistas, que Tres Arroyos parece estar situada en la ruta y punto de escala de los platos voladores. Uno de los casos más emblemáticos se produjo el sábado 30 de diciembre de 1972 que tuvo como protagonista a Ventura Maceiras, por entonces de 73 años y cuidador de una quinta ubicada detrás del parque Cabañas, a la vera del arroyo Orellano y próxima a la planta depuradora, propiedad de Alberto Ruppell y con entrada por la avenida Leandro Alem. Y digo que fue el caso más emblemático por la trascendencia que cobró. Su relato fue publicado en numerosas revistas especializadas en ovnis, de gran notoriedad en el mundillo ufológico internacional, e incluido en diversas obras de autores extranjeros, valiéndole al episodio una vasta consideración, tal como se dice en un sitio especializado. Maceiras fue visitado entre otros por Pedro Romaniuk, Fabio Zerpa y Roberto Banchs y tenido muy en cuenta por Dante Franch, todos vinculados con estos temas. Obviamente también tuvo intervención la señora Severina Protta de Troncoso y hubo una pormenorizada evaluación que efectuaron Aldo Elgart, Juan Carlos Móttola y Marta Pogliano. Del archivo de “esto es Historia” hemos rescatado las declaraciones que efectuaba Ventura Maceiras días después de haberse producido este especial acontecimiento. Se ha acortado la grabación que tiene un defecto de origen, es decir fue realizada al aire libre, con micrófono sin protección y bastante saturada. Se procuró también mejorar algo la calidad, sin lograr grandes resultados. De todos modos es un documento de especial valor que podemos reproducir en este espacio.
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OVNIS sobre Tres Arroyos Caso Ventura Maceiras
Segunda parte
Como se ha dicho, este caso concitó el interés incluso internacional. Un especialista que profundizó al respecto fue el ufólogo Roberto Banchs. Dice que la entrevista con Ventura Maceiras se hizo en la casa de un familiar suyo y que los recibió dentro de una pirámide construida con varillas de aluminio donde decía recibir la energía cósmica. El hombre que al momento de recibir la mentada visita extraterrestre vivía en una casilla de chapas, ahora gozaba de una sólida vivienda de mampostería y de otros beneficios económicos producto de la inefable ayuda de un grupo de vecinos conmovidos por la auspiciosa experiencia que le dieron una popular fama rápidamente extendida. Ventura afirmó que ya había vivido una situación así unos 20 años antes, es decir por principios de los 50, pero que la gente se rió de su relato por lo que decidió no hablar más del asunto. Ahora afirma (y en la grabación lo dice) que el 30 de diciembre de 1972 estaba tomando mate en el fogón a eso de las 22,30 y escuchaba radio, aparato que de pronto comenzó a fallar. La sacudo y nada-dice-por lo que la apagué. Fue ahí que observé algo como un sombrero que venía desde el arroyo bajito y con un zumbido como de enjambre de abejas que fue aumentando de intensidad. Emitiendo destellos intensos se estacionó sobre los eucaliptos, a unos 15 metros de altura. Tenía unos 20 metros de diámetro, con grandes ventanales. Emitía chispas por unos tubos en la parte inferior. Podía advertir que en su interior estaba todo iluminado y con muchos instrumentos. Al hacerle yo señas el plato de inclinó para mirarme y pude ver a dos sujetos vestidas con buzos y escafandras. Eran altos y grandes pero sus ojos y narices iguales a las nuestras. Cada uno llevaba una mochila en las espaldas que Romaniuk me dijo que era oxígeno para respirar aunque yo pensé que eran paracaídas. Quise huir pero no pude. Entonces con el mate les grité “Querés un mate, hermano”. De miedo se me cayó la bombilla. Una gata que lo acompañaba emitió un agudo aullido y se alejó abandonando sus crías. Tenía el pelo como chamuscado y lo mismo ocurrió con el perro. Al poco tiempo ambos murieron. Fue una radiación que a mí me tomó parte del cuello pero nada me pasó. Maceiras brinda otros detalles y dice que la observación duró entre 15 y 20 segundos. Hizo she, she y se alejó bajito hacia el este, cruzando la ruta 228 y dejando un olor a azufre que desapareció poco después. En el informe de Banchs se transcriben otros detalles aportados por el entrevistado incluyendo conocimientos adquiridos, mejoras físicas y nuevas habilidades. También de nuevas visitas frecuentes de extraterrestres. Conclusiones Este trabajo concluye diciendo que a la luz de la investigación practicada, el relato de Ventura Maceiras se torna insostenible. Además los datos suministrados, producto de sus posteriores encuentros, carecen del menor sentido común. Coincide Banchs con un informe previo de los tresarroyenses Pogliano, Elgart y Móttola en el sentido que existen razones para suponer que Maceiras pudo haber sido sugestionado por noticias previas y comentarios ulteriores de personas imaginativas que tomaron el caso en sus manos. La presunta observación del hombre abunda en detalles absurdos, todo lo cual configura un cuadro que contribuye a pensar que la historia narrada, lamentablemente dada a conocer al mundo como una verdad, pertenece al universo propio del septuagenario de Tres Arroyos. Hice un extracto de un trabajo más extenso de evaluación realizada por este especialista en el tema.
¿Quién es Roberto Banchs?
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El fenómeno OVNIS en la década del 70
Casi simultáneamente con el comentado caso de Ventura Maceiras se producían otros sucesos. Por ejemplo un jubilado de nuestra ciudad manifestó que entre el 14 y 20 de noviembre de 1972 se hallaba en el living de su casa mirando televisión cuando el aparato comenzó a fallar. Trató de ajustarlo pero fue en vano, observando que en otro sector de la sala se hallaba alguien sentado. Cuando se hallaba en medio de la sorpresa, el desconocido se levantó y le tendió una mano en señal amistosa pero sin emitir palabra alguna. El jubilado, Rey de apellido, dijo que el extraño vestía un traje enterizo que le cubría la cabeza, verde azulado, brillante y de apariencia metálica. Era bastante alto, delgado, tenía ojos rasgados y de su cinturón pendía un aparatito que parecía un transmisor. Al presionarlo emitió una luz amarillenta. El dueño de casa dijo que superada la sorpresa se digirió a la cocina y le ofreció al extraño visitante un vaso de agua mientras este permanecía inmóvil observándolo. Rey se mostró inquieto cuando la fantasmal figura se desvaneció hasta desaparecer. El jubilado que hasta ese día padecía problemas para poder caminar, de pronto comenzó a hacerlo sin problemas, sintiéndose cada vez mejor. Por esos días, también, la encargada de un bar de calle Alsina hizo un relato similar, diciendo que un extraño cliente había ingresado al lugar cuando había varias personas, y se dirigió al baño. Ante su tardanza fue a verificar la situación y comprobó que el individuo que era desmesuradamente alto y de mirada penetrante, se había esfumado. Los relatos precedentes, contemporáneos al de Ventura Maceira marcan claramente el clima que se vivía respecto al tema en la década del 70. Estudiosos aficionados El ambiente era particularmente propicio para que quienes hasta entonces seguían con interés la cuestión, buscaran profundizarla y así se constituyeron en distintos lugares organizaciones de aficionados. En Tres Arroyos se formó y funcionó durante varios años el Centro de Investigación de seres extraterrestres, conocido con la sigla de CISE. Tuvo numerosos integrantes, pero la figura más entusiasta y emblemática fue la señora Severina Protta de Troncoso quien fue muy acompañada por su hijo a quien todos conocían con el sobrenombre de Cacho (se adosa foto de este último) Nelson Troncoso fue fotógrafo y también uno de los primeros operadores de LU 24. La señora Severina Protta había nacido en 1910 y fue ampliamente conocida por su actividad de obstetra. Era una apasionada del tema a tal punto que también contribuyó efectivamente a la leyenda que rodeó el caso de Ventura Maceiras. Es que se presentó en el lugar del suceso relatado acompañado por una vidente quien contribuyó al caso diciendo que había percibido en la sesión a un ser extraterrestre que anunciaba que al día siguiente visitaría a Maceiras. Este presunto mensaje interestelar fue puesto en conocimiento de todos los participantes de la sesión. Era tal el entusiasmo de Protta que fueron sucesivas las visitas realizadas al lugar pues sostenía que toda persona que tenga un contacto con un plato volador o un ser extraterrestre, no será dicho contacto el último, sino que se repetirá periódicamente. La muerte de la señora de Troncoso determinó que el CISE desapareciera. De todas maneras si bien no hay una organización estructurada al respecto, no son pocos los entusiastas que siguen de cerca esta cuestión. Uno de ellos es, por ejemplo, Salvador Denóvile, peluquero y ex locutor de la emisora, quien fue autor de numerosos artículos al respecto.
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OVNI en La Juanita
El relato se corresponde con la experiencia vivida promediando la década del 60 por el entonces joven Rubén Darío Avecilla. Su padre era mayordomo en el establecimiento La Juanita.
Rubén Darío a quien todos conocíamos como “Bichito”, cursaba sus estudios secundarios en nuestra ciudad y de lunes a viernes se alojaba en la casa de la familia Rodríguez, en la avenida Moreno, aledaño con la biblioteca Sarmiento.
Era una noche de invierno aproximadamente a las 23 horas y en la casa de campo había una media docena de perros que oficiaban de guardianes y colaboraban en las tareas rurales.
Avecilla padre notó que los canes ladraban y aullaban en muestra de miedo, una situación ciertamente extraña. La familia destrabó las puertas y al abrirlas se pudo observar que todo el ámbito estaba iluminado. Sobre una hilera de eucaliptos ubicada paralela a un alambrado, a unos 100 metros de la casa se apreciaba una luz muy brillante, similar a la de una soldadora eléctrica. No había ningún sonido; sólo los aullidos de los perros. La intensidad de la luz no permitía ver bien pero podía apreciarse un aparato circular que permanecía estático. A unos 200 metros se hallaba la casa de los peones y se podía ver a la distancia cómo ellos también estaban fuera observando.
La situación se extendió varios minutos y mi madre nos exhortaba a introducirnos a la casa presa de miedo. En algún momento la luz varió de tono; pareció virar al rosa pálido, bajó la intensidad y comenzó a despegar de las copas de los árboles y de repente ascendió de manera fantástica, desapareciendo.
Mi padre-recuerda Bichito-dijo haber escuchado un silbido o parecido a un motor acelerado a fondo pero con baja intensidad de ruido.
No había luna, de modo que todo quedó profundamente oscuro. Yo no podía salir de mi asombro y temor. Al otro día, a caballo, recorrí el sector donde había estado el aparato, observando que el follaje de los árboles estaba totalmente chamuscado, lo mismo que pastos existentes en derredor.
Realmente no fue una ilusión, toda la población de la estancia, unas 40 personas lo vieron y la cuestión fue motivo central de todos los comentarios. Después he tenido otras experiencias al respecto, tanto en el campo como en la ciudad de Lanús.
¿Quién es “Bichito” Avecilla?
Actualmente se encuentra radicado en Lanús pero su infancia y juventud la vivió en Tres Arroyos cursando estudios en la escuela 3 y en el viejo Colegio Nacional. Después se recibió de guardiamarina, aunque no se dedicó a esa actividad.
Vivió en una vivienda de Matheu y 9 de Julio y luego en una ubicada en calle Mitre, aledaña a la ex zapatería de Aiello. Ambas casas todavía se observan con los frentes de aquellos años.
Es un apasionado de estas cuestiones y por su amistad personal conmigo accedió a realizar el relato precedente. Adoso fotografías de escolaridad primaria, su casamiento y en la actualidad.
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