La Política

Roberto Pissani (21-07-2018)
Co fundador del Movimiento Vecinal del partido de Tres Arroyos

El Movimiento Nacionalista Tacuara en Tres Arroyos (30-06-2018)

En los primeros días de mayo de 1963 Tres Arroyos se veía conmocionado por lo que se dijo fue el desbaratamiento de una célula del Movimiento Tacuara integrada por numerosos jóvenes, la mayoría integrantes de caracterizadas familias de nuestro medio.

El Movimiento Nacionalista y Revolucionario Tacuara era una organización política de ultraderecha que tuvo actuación entre 1955 y 1965, incluyendo numerosos hechos violentos considerados terroristas.

Estaba inspirado por el sacerdote católico Julio Meinvielle y el sociólogo francés Jacques de Mahieu, y se reconocía nacionalista, católico, anticomunista y antisemita.

Era liderado por Alberto Ezcurra Uriburu, José Joe Baxter, Oscar Denovi y Eduardo Rosa y entre sus hechos más salientes se menciona un secuestro, un asesinato y el asalto al policlínico bancario.

Su actuación se centraba en Buenos Aires pero tenía divisiones comandos en Rosario, Santa Fe y Tandil, con fuerte participación en la discusión pública que se producía por esos días sobre el carácter de la educación entre un criterio religioso o laico. El gobierno peronista había decretado la educación laica, pero ello generaba un fuerte y hasta violento rechazo por parte de los sectores más radicales del catolicismo nacional.

Los integrantes se manifestaban también como decididos revisionistas históricos, rescatando la figura de Juan Manuel de Rosas y denostando a Domingo Sarmiento, entre otros.

Jóvenes de entonces adhirieron fuertemente a este movimiento, entre ellos Dardo Cabo.

Sin embargo el mismo Movimiento enfrentaría fuerte contradicciones ideológicas internas que implicaría rupturas diversas que lo llevarían a su propia disolución.

Muchos de sus integrantes, originalmente de ultraderecha se volcarían hacia la izquierda y hacia el peronismo.

El mismo Cabo se separaría para fundar el Movimiento Nueva Argentina, por ejemplo.

Muchos integrarían incluso las filas del Movimiento Montoneros y el Ejército Revolucionario del Pueblo.

 

En Tres Arroyos

 

El día 3 de mayo de 1963 la prensa local titulaba “Aprehendió la policía local a varios miembros de Tacuara” y luego señalaba que “la casi totalidad son menores de edad que actuaban a las órdenes de una persona radicada aquí hace un año”. Casi todos tenían entre 16 y 17 años.

La intervención policial se había producido por la denuncia realizada por el señor Saúl Fichman, domiciliado en Pellegrini 702 quien señalaba que desconocidos habían pintado con leyendas pro nazi, incluyendo la svástica, en la cortina metálica de su casa.

También se verificaron pintadas en la sinagoga local, la iglesia del Carmen, en Matheu 480, 25 de mayo y Lavalle, 9 de Julio 494 y en 9 de Julio y Saavedra.

El recordado comisario Manuel Oscar Polo inició una rápida investigación que permitió la detención de un joven de 20 años procedente de Río Negro y que se lo identificó como Carlos  Alberto Arancena del Campillo, de 20 años,  un conocido agitador en medios estudiantiles de La Plata.

Se domiciliaba en una pensión de Juan Casamayor, en la zona céntrica, y trabajaba en un estudio jurídico.

En los procedimientos se secuestraron una pistola calibre 22 con dos cargadores completos, un grabador Geloso, pintura y pinceles.

Indagado por la policía con intervención del juez nacional Ricardo Elgue, Arancena reconoció pertenecer a la organización Tacuara y que se ocupaba de organizar secciones.

En Tres Arroyos estaba planeado que funcionara una estructura de choque, y reveló la participación de 13 jóvenes de 16 y 17 años, varios de ellos integrantes de conocidas familias que en general se vieron sorprendidas por la situación.

Las identidades no se dieron a conocer por su carácter de menores de edad, excepto en dos casos pues tenían 18 y 19 años: Juan Carlos Iúdice, domiciliado en 1810 número 465 y Alberto Disini, domiciliado en Moreno 867.

En total fueron 14 los detenidos e identificados, manifestando que el objetivo era luchar contra el comunismo.

En muchos casos se incautaron planos de la ciudad y fichas de los integrantes.

En todo este contexto, el señor Fichman, denunciante recibió amenazas.

El caso tuvo relevancia nacional al punto que los integrantes de la organización local estuvieron durante el proceso  a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

Las propias contradicciones internas y las permanentes fracturas hizo que el Movimiento Tacuara desapareciera y se lo considerara disuelto.
Nueva Fuerza (23-06-2018)
1972-Su lanzamiento en Tres Arroyos

Francisco Couso: su gestión y pensamiento (07-04-2018)

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Francisco Couso, a quien sus allegados llamaban “Quique”, fue un político y dirigente gremial empresario que marcó una época en Tres Arroyos.

Tenía una relación muy estrecha con las familias Campano y Cabo, un dato no menor al momento de considerar los logros alcanzados en su trayectoria pública.

Precisamente en las fotos que ilustran esta nota, se observan momentos compartidos con el doctor José Campano y con el mentor máximo del peronismo lugareño, Armando Cabo. También una muy llamativa toma que lo encuentra en soledad en su despacho.

El vuelo que marca el despegue se produce, paradójicamente desde un camión. Su actividad de transporte lo hace participar y dirigir durante mucho tiempo la Cooperativa de Transporte de nuestro medio y luego en un escalón más elevado la Federación del Transporte Automotor del Sur, FETRASUR.

Esta entidad, de alcance regional, a su vez participaba de la Confederación, CATAC que orientó históricamente otro tresarroyense: Eliodoro Carrera.

Enrolado decididamente en el peronismo rápidamente ganó espacio y prestigio, sentándose a la mesa con todos quienes proclamaban la unidad partidaria.

Con el retorno de la democracia en 1973, integró la lista de candidatos a concejales que acompañó a José Abel Del Vecchio.

Precisamente, sería su sucesor luego de los sucesos que desembocaron en la renuncia polémica del dirigente quilmeño.

Couso se enroló definitivamente con el peronismo que llevó a la gobernación al prestigioso médico de Azul, Oscar Bidegain, quien encarnaba el pensamiento más extremo de la juventud peronista.

Ya se ha relatado que Bidegain sucumbiría ante los embates del sindicalismo protegido por el líder Juan Perón

Francisco Couso, ya instalado como Intendente Municipal, sin embargo, logró tener una buena relación con el gobernador Victorio Calabró, fluidificada por la dirigencia metalúrgica local en un contexto de fuerte crisis de las industrias locales.

Los popes de la UOM local de entonces primeramente reclamaron la acción de Couso en esa realidad y luego lo acompañaron para acceder a los despachos más importantes de la Provincia de Buenos Aires.

Quique demostró tener un gran sentido de ubicación política y si bien fue jaqueado por algunas manifestaciones públicas con reclamos elevados de tono, tornó en hacer causa común para tratar de encontrar paliativos para empresas que estaban en franca crisis.

Esto implicó un gran esfuerzo para estar en distintos lugares. Esto llevó que en determinado momento, año 1975, decidiera permanecer en Buenos Aires durante varios días para sobrellevar las gestiones.

En aquel momento esta actitud generó suspicacias diversas, por que el mismo Intendente saldría a explicar cual era su criterio.

Lo cierto es que en ese período Couso fue entrevistado por el periodista Guillermo Schulze, de LU24 y contaba detalles de las gestiones a favor de Istilart y EIMA, y daba las razones de su permanencia en la capital.

Debemos decir que además de su trayectoria política, tronchada por el golpe militar de 1976, Couso fue un visionario en materia de transporte.

Nada inventó al respecto, pero fue quien primero introdujo la modalidad de transporte con contenedores en Tres Arroyos.

Conte Cou, era el nombre de la empresa que comenzó con una modalidad que luego se generalizaría y que hoy es tan común en todos lados.

Nueva Fuerza en Tres Arroyos-1973 (24-03-2018)
Las propuestas del candidato a Intendente, Torkild Rybner

En 1973 llegaba a su fin la autodenominada Revolución Argentina que lideró Juan Carlos Onganía, y se iniciaba un proceso democrático que marcaría el retorno del peronismo al poder incluyendo el retorno de Juan Domingo Perón.

La oferta electoral fue amplia y desde la centro derecha aparecía Nueva Fuerza, de mano del ingeniero Alvaro Alzogaray quien había sido ministro de Economía de la nación invitando a los argentinos a “pasar el invierno”.

La fórmula de candidatos presidenciales estuvo integrada por Julio Chamizo y Raúl Ondarts para Nueva Fuerza, que obtendría 234.188 votos, es decir un 1,96%.

En el orden local se proponía como candidato a Intendente al empresario agropecuario Torkild Rybner.

Muy prestigioso en su actividad privada, centrada en el establecimiento ubicado a corta distancia de la localidad de Micaela Cascallares, había sido, precisamente, delegado municipal en ese lugar.

Lo fue durante la gestión de facto del doctor Oriente Calabrese y su actividad pública fue seria y muy bien considerada por los pobladores de la pequeña población.

Eso cimentó su postulación como candidato a Intendente y en calidad de tal llegaba con una propuesta de gestión específica que plasmaba de la siguiente manera:

Debemos acotar que el señor Rybner sería tiempo después, concejal junto con Pablo Lebeck desarrollando ambos una interesante gestión. Si bien ambos constituyeron un bloque minoritario, fueron fundamentales en algunos temas pues podían volcar las votaciones decidiendo rumbos en temas importantes. Pero esta es otra historia.

Evolución y contradicciones del Movimiento Vecinal desde una perspectiva histórica (30-09-2017)
Compaginación y relato Omar Alonso

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Desencuentros (17-06-2017)
Román Oscar Botte/Jorge Roberto Foulkes

 

El Intendente Jorge Foulkes, “Cocorolo” para todos, fue el primero de la democracia recuperada en 1983. Pariente de Raúl Alfonsín que arrasó en las urnas, se consagró por el radicalismo que lo catapultó en la seguridad de que de ninguna manera ganaría la elección local.

Se autoproclamaba socialista y aún así fue nominado casi por descarte pues ningún radical detectó alguna posibilidad de éxito.

Hombre de carácter difícil tuvo, entonces, una traumática relación una vez llegado a Intendente y desde el mismo radicalismo fue cuestionado en más de una ocasión.

Muchas de las decisiones que tomaba o no eran compartidas por sus “correligionarios” o directamente eran rechazadas. Ello no amedrentaba a Foulkes que avanzaba de manera avasallante a pesar de la resistencia.

Uno de los históricos enfrentamientos se produjo con Román Oscar Botte, quien ocupaba la presidencia del Concejo Deliberante.

Ese desencuentro desembocó en un fuerte y crítico alegato pronunciado en una sesión del Concejo. Para ello solicitó se lo reemplazara transitoriamente al frente del encuentro y se ubicó en una banca desde donde entre otras cosas dijo:

Evers Nelson Fossati (13-12-2016)
Abogado y político

Nativo de Tres Arroyos, Evers Fossati cursó estudios de abogado en la Universidad Nacional de La Plata donde se graduó en 1946. En ese ámbito comenzaría a actuar en los movimientos políticos estudiantiles.

Ya recibido se instala en Tres Arroyos y desde los años 50 se transformó, además, en asesor legal y estrecho colaborador del diario La Voz del Pueblo.

Fue un activo partícipe de la actividad política lugareña, desde el ámbito del radicalismo, aunque luego se inclinaría por la Unión Cívica Radical Intransigente cuando se produjo el cisma interno de la mano de Arturo Frondizi.

Fue una línea que continuaría posteriormente desde el Movimiento de Integración y Desarrollo.

En 1958 fue electo diputado nacional y también fue candidato a vicegobernador.

Murió en 1995 pero dejó un legado profesional que fue continuado por sus descendientes directos a través de un reconocido estudio jurídico de nuestro medio.

En 1971 era fuerte su participación política en momentos en que se avizoraba en el país la posibilidad de una salida del proceso de facto que se autodenominó Revolución Argentina. En esos momentos, Fossati opinaba:

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Torkild Rybner (09-12-2016)
Candidato a Intendente Municipal en 1973

En 1972 se avizoraba la salida institucional que se concretaría al año siguiente.

Aparecía en el escenario político nacional Nueva Fuerza, de la mano de Alvaro Alsogaray, político, militar y economista liberal con una dilatada y polémica trayectoria.

Ya había sido el mentor en 1956 de la creación del Partido Cívico Independiente y lo sería, años más tarde de la Unión de Centro Democrático, la UCeDe.

Alsogaray había nacido en 1913 y falleció en el 2005 y su legado político fue representado por su hija, María Julia que se desempeñó durante la gestión de Carlos Menem.

Don Álvaro pasó a la historia en la memoria popular no como un político, sino como el autor de la frase “hay que pasar el invierno” que pronunciara en ocasión de ser ministro de Economía en momentos críticos para el país.

Lo cierto es que Nueva Fuerza postuló como candidato a Presidente a Julio Chamizo y fue acompañado en la fórmula por Raúl Ondarts.

Esa propuesta liberal tuvo su correlato en Tres Arroyos y fue representada por algunas figuras prestigiosas, entre ellos el médico Andrés Naveyra y el productor agropecuario Torkild Rybner.

Este último tuvo luego una interesante trayectoria política. Fue delegado municipal en la localidad de Micaela Cascallares y junto con Pablo Lebeck constituyeron un bloque de concejales que, si bien minoritario, fue sustancial para resolver cuestiones trascendentes pues eran votos que definían en uno u otro sentido.

Pero eso sería años después y ya como representantes de la UCeDe.

En 1972 recién se formaba Nueva Fuerza y el doctor Andrés Naveyra definía los primeros pasos políticos:

Ya en 1973 se había definido que Rybner sería el candidato a Intendente Municipal, y en ese carácter era entrevistado con un cuestionario que había sido común a todos los candidatos y que procuraba conocer las propuestas que cada uno exhibía sobre temas de actualidad.

En ese contexto, Rybner decía:

José Quinteiro (01-12-2016)
Candidato a Intendente Municipal en 1973

La Unión Cívica Radical nominó al señor José Quinteiro para que fuera candidato a Intendente Municipal en la contienda electoral de 1973.

Quinteiro había nacido en Lanús el 14 de julio de 1915 y al momento de aquella participación era casado y tenía 7 hijos.

Se había incorporado a la actividad ferroviaria en 1934 en Plaza Constitución y el 18 de enero de 1937 se radicó en Tres Arroyos, incorporándose a la actividad política en el radicalismo.

Fue electo concejal en 1958 pero renunciaría a poco de asumir.

En 1963 fue designado delegado regional de la Subsecretaría de Trabajo, actividad que desarrolló hasta 1966.

También fue presidente del Comité Enrique Betolaza hasta 1967.

El 9 de marzo de 1973 fue entrevistado por el periodismo que lo consultaba sobre la propuesta que tenía para desarrollar en caso de resultar electo Intendente municipal, cosa que no ocurrió. Entre otras cosas decía en aquella oportunidad:

Tomás Ordóñez (26-11-2016)
Candidato a Intendente Municipal en 1973

En 1971 se produjo la formación del Frente de Izquierda Popular, FIP, como consecuencia de la confluencia del Frente Obrero que orientaba el abogado Aurelio Narvaja y la Revista Octubre que conducía el político, historiador y escritor Jorge Abelardo Ramos.

Ramos nació en Buenos Aires en 1921 y falleció en 1994 y tenía un prestigio ganado sobre todo en los círculos políticos e intelectuales del país, girando todo su ideario en torno al carácter revolucionario del peronismo.

Ramos también ocupó el cargo de embajador argentino en Méjico durante los años 1989 a 1992 bajo la presidencia de Carlos Menem.

Una vez que dejó esas funciones estuvo a cargo del área cultural del Mercosur hasta su muerte.

Lo cierto es que el Frente de Izquierda Popular participó activamente en el proceso electoral que desembocó en la normalización institucional de 1973 con el triunfo del peronismo.

Tres Arroyos no estuvo exenta de esa participación y presentó listas de candidatos para los cargos municipales.

El candidato a Intendente Municipal fue el señor Tomás Ordóñez.

Había nacido en Tres Arroyos el 8 de marzo de 1929, es decir que al momento de ser candidato tenía 44 años. Era casado y con dos hijos y obrero metalúrgico enrolado en la Unión Obrera Metalúrgica.

Fue delegado gremial en la fábrica EIMA entre 1953 y 1956 y nunca había ocupado un cargo público ni se había postulado anteriormente.

Fue una absoluta casualidad que Ordóñez fue reporteado el 8 de marzo, es decir el mismo día de su cumpleaños, para que diera a conocer algunos criterios de una eventual futura gestión municipal, y esto decía, entre otras cosas.

 

Eberto Viñes (19-11-2016)
Candidato a Intendente Municipal en 1973

Tres Arroyos y los conservadores (12-11-2016)
Fotos: tumba de Olegario Guzmán en el cementerio municipal
Claramente los tresarroyenses nos debemos contar con alguna aproximación histórica sobre lo que significaron los conservadores en el quehacer lugareño.
Es cierto que aquí no fue la excepción a todos los vicios que llevaron a denominar a la del 30 como la “década infame” por la consagración del fraude como instrumento para el acceso a poder.
Pero no es menos cierto que fue una etapa de múltiples realizaciones si se tiene en cuenta que se operaba bajo los efectos de la célebre crisis del 30, que en realidad se inició en 1929 con una debacle mundial.
Es apasionante repasar las páginas de la Memoria de la Administración Municipal de los años 1934 y 1935, aunque su publicación se produjo en 1937.
Se trata de un voluminoso libro, de gran calidad e información detallada y estadística del quehacer de esos períodos, no exento de fijar la posición oficial sobre temas controvertidos que se cursaron durante la gestión municipal de Sebastián Bracco.
De tal manera se afirma que se iniciaba “una etapa grandiosa en la vida de Tres Arroyos” y que la celebración del cincuentenario ocurrida en 1935 tuvo proyección nacional.
Al respecto se dice que “la trascendencia que los extraños dieron a nuestra fecha histórica nos permitió conocernos a nosotros mismos”.
Las frases incluidas en el texto de elevación de la memoria al Concejo Deliberante fue firmada por el Intendente Bracco y su Secretario, N. Pugliese Staffa.
En los pormenorizados detalles de la gestión se recogen datos muy interesantes.
Se calculaba una población de 65 mil habitantes. Una ciudad con 400 manzanas, 300 de edificación compacta. Había 32 escuelas primarias.
Se incluye un detalle de bienes municipales y es curioso que se mencionan entre otros a las plazas y ramblas a las que no solamente se les da una valuación sino que se estipula el dinero que se invierte para mantenerlas.
Afirma que se arrastraba una situación de estrecheces y restricciones como consecuencia de la crisis económica de 1929 y se detallas todos los aportes realizados a organismos como el Juzgado de Paz, a cargo de José M. Regot y del Refugio de Ancianos a cargo de Pedro Rivero.
Pavimento y otras realizaciones
Se afirma que en 1934 se libraron al servicio 17 cuadras de concreto asfáltico y 9 al año siguiente.
También se informa que de 96 cuadras licitadas e iniciadas en 1931 sólo se completaron 49.
En 1935 se inicia el adoquinado de avenida Rivadavia y avenida República y por esta al cementerio.
En un cuadro comparativo se observa que la construcción privada que había sido voluminosa en 1926, había ido disminuyendo aunque en 1935 había una leve recuperación. Entre las viviendas ejecutadas se hallaba la casa y consultorio del doctor José Campano en calle H. Irigoyen.
La crisis social requirió de la intervención municipal para mitigar el hambre de familias carenciadas. Se puso en funcionamiento una olla popular que funcionó en las instalaciones de la Sociedad Rural, predio luego ocupado por fábrica EIMA.
En 1934 se entregaron allí 116.441 raciones y al año siguiente 90.298.
Mientras tanto se sostenía una fuerte puja con los lecheros que se resistían a mayores controles bromatológicos que garantizaran la calidad del producto.
En 1935 el censo ganadero indicaba que había 95.299 vacunos; 417.720 lanares; 52.710 yeguarizos y 8425 porcinos.
Evolución poblacional
En el Registro Civil, en 1935 se labraron 673 actas de nacimiento, 144 de matrimonio y 374 de defunción.
En el cementerio hubo 428 inhumaciones de adultos y 186 de párvulos, es decir niños.
En la oficina de Correos y Telégrafos había ese año 1.047.437 cartas expedidas y 1.378.573 recibidas.
También se anexaba un profuso informe sobre el movimiento registrado por el Ferrocarril del Sud con importantes datos económicos.

La ruta 3
El 25 de febrero de 1935 se realizaba aquí una asamblea de Intendentes de toda la región para considerar una petición al gobierno nacional de la construcción de un camino pavimentado entre Buenos Aires y Bahía Blanca.
Fue presidida por el Intendente Bracco. Era presidente del Concejo Deliberante Pedro Irigoyen.
Se nombró una comisión redactora que produjo un documento muy detallado fundamentando la petición en la que se propiciaba la construcción con pavimento de hormigón para asegurar una mayor durabilidad.
Se afirmaba que era menor el mantenimiento y que con el impuesto a las naftas se amortizaría en 15 años ante el aumento del tránsito y el mayor consumo.
El petitorio se entregaría pocos días después acompañado con un álbum con 26.633 firmas, de las cuales 13.133 eran de Tres Arroyos.
La nueva Constitución y las aguas corrientes
El 15 de diciembre de 1934 se realizó un multitudinario acto en que vecinos de Tres Arroyos juraron la nueva constitución. En la ocasión habló en representación del Gobernador el entonces diputado Delfor Regot.
Entre quienes juraron figuraba el señor Helvidio Irigoyen, que fue uno de los últimos conservadores de Tres Arroyos.
El 20 de agosto de 1934 el Intendente elevó al Concejo Deliberante un mensaje propiciando la ejecución de obras de aguas corrientes.
En una larga fundamentación decía, entre otras cosas, que la mala calidad del agua producía enfermedades como la tifoidea, escarlatina, fiebres intestinales y otras.
Pedía permiso para llamar a concurso. El 15 de octubre se lo autoriza en comunicación cursada con las firmas de Indalecio Mayolas, vicepresidente del Concejo Deliberante y Carlos De Mateo, secretario. El titular del cuerpo, Pedro Irigoyen ocupaba interinamente el cargo del Intendente.
Es autorización pedida y lograda, incluía también obras de pavimentación de distintas calles.
Horas después, una comisión de vecinos notables daba a conocer un comunicado señalando que la decisión del Intendente había causado estupor y se mostraba oposición a la pavimentación por el impacto que los costos tendrían sobre la población.
La decisión se había tomado en una asamblea cumplida en el Cine Tortoni, pero se mostraba conformidad respecto a las aguas corrientes.
Firmaban la nota los vecinos Eduardo Cazalás, Juan Olhaso, Arturo Rivolta, Samuel Lombardi, Pedro Marchino, Andrés Manzi y Santiago Punta.
El ejecutivo municipal redobló la apuesta y el mismo Bracco se presentó espontáneamente en el Concejo Deliberante para ratificar su decisión y propósitos de progreso, además de denostar la desidia de anteriores gestiones municipales.
El 30 de octubre de 1934 Bracco rechaza las presiones de los vecinos y de paso critica a radicales y socialistas pero en una extensa contestación escrita se desconoce la representación popular de los vecinos firmantes y los acusa de sedición.

Visitas y actos
En 1934 se produjo la visita de altos dignatarios de la Iglesia, incluyendo al tresarroyense Anunciado Serafini, por entonces vicario del arzobispado de La Plata.
El 18 de enero de ese año por ordenanza se autoriza la realización de actos públicos de carácter político.
También se incluye un capítulo extenso sobre la celebración del cincuentenario incluyendo la colocación de la piedra fundamental del monumento a San Martín y la inauguración del mástil en la plaza principal donado por la colectividad dinamarquesa.
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El Hospital Pirovano
En la memoria de 1934 se dice que el Hospital, bajo la dirección del doctor Marcelino Reyes había tenido un leve superávit, según el informe de la Comisión Administradora que presidía Manuel Pelegri y cuya secretaría ejercía Luis Gatti.
El año siguiente hubo pérdidas atribuidas a mayores gastos por aumentos de prestaciones.
En 1934 hubo 1398 internados, 416 operaciones y 17.419 atenciones en consultorios externos.
En 1935 hubo 1643 internaciones, 478 operaciones y 19.457 atenciones en consultorios externos.
Se pedía autorización para avanzar en la instalación de la calefacción central y de un horno crematorio de residuos.
Se decía que el reciente fallecimiento del señor Juan B. Istilart paralizó el arreglo de los techos que llevaba adelante el empresario, sustancial benefactor del establecimiento. Se recomendaba dar prioridad a la continuidad de la obra.
Como curiosidad decir que funcionaba un consultorio anti venéreo a cargo del doctor Angel Lacolla.
En 1934 se atendieron 446 hombres, 83 mujeres y 29 niños.
En 1935 se atendieron 380 hombres, 163 mujeres y 30 niños.
La asistencia pública prestaba, en 1934 un total de 11.890 servicios, dos mil más que el año precedente. La ambulancia recorría 12.594 kilómetros.
También se anunciaba el estudio de la instalación de una escuela de enfermería mencionando la gran necesidad de contar con profesionales calificadas difíciles de conseguir.

Los últimos conservadores
Quizás la última participación política de los conservadores en Tres Arroyos se ubica en la década de 1970, pero cabe acotar que décadas precedentes un notable docente e historiador fue candidato a Intendente por el conservadurismo: Salvador Romeo
 Cuando se produjo la conformación del FREJULI, Frente Justicialista de Liberación que en las elecciones de 1973 propuso a Héctor Cámpora como presidente y Vicente Solano Lima, Conservador Popular como acompañante de fórmula.
El frente nucleaba también al Movimiento del Integración y Desarrollo.
En Tres Arroyos los conservadores debían tener un lugar en las listas de concejales. El señor José Molfese, un hombre mayor en ese momento debía ocupar un lugar expectante.
Eso fue negociado con el MID que colocó a sus candidatos que finalmente accedieron, y relegaron a Molfese a quien le cupo el dudoso privilegio de ser el último candidato conservador en Tres Arroyos.
No obstante es bueno recordar que algunos vecinos notorios todavía se mostraban orgullosos de un pasado conservador.
Nelson Lacave, un maestro en la Escuela Técnica y pionero de la apicultora local, fue uno de ellos.
La necrópolis local muestra una imponente tumba de Meo Guzmán, que fuera un caudillo conservador de Orense.
El listado puede ser extenso y no exhaustivo del todo.
Helvidio Irigoyen también fue un activo conservador. Fue muchos años empleado de La Perseverancia del Sur, donde todavía actúa algún descendiente, y también tuvo participación en la Cooperativa Eléctrica local (ver especial sobre inauguración de red eléctrica de media tensión).
Fue el 10 de abril de 1971 cuando fue consultado sobre el proceso que comenzaba a abrirse hacia una nueva alternativa democrática cuando Helvidio Irigoyen decía lo siguiente:
Hitos en la historia del peronismo tresarroyense (15-10-2016)

¿Quién era Francisco Fraccia? (15-10-2016)
Los Fraccia eran cuatro hermanos, pero dos de ellos tuvieron directa participación en la conformación de la primera estructura del Partido Laborista: Francisco y Alfredo.
El primero de ellos, además, logró una proyección política de importancia, ya que ocupó funciones legislativas en dos oportunidades. En 1946 fue elegido Diputado Provincial, constituyéndose en el primer legislador de Tres Arroyos procedente de las estructuras obreras.
Había nacido el 21 de febrero de 1898 y falleció el 20 de octubre de 1984.
Tuvo protagonismo previo en la estructura sindical de la época, más concretamente en el gremio de los molineros.
Ya más avanzados los tiempos, Francisco Fraccia tuvo una fuerte actividad fomentista integrando la Junta Vecinal del Barrio Plaza Francia, en cuyo sector vivió hasta su muerte, en la calle Bernardo de Irigoyen 340.
En 1975 su figura es rescatada por la dirigencia justicialista de ese momento en un intento de cimentar un proceso de unidad, siendo designado a titular de una mesa de conciliación.
En general, su figura ha quedado en el olvido, y nosotros hemos intentado rescatarla en este espacio.

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CELTA: una plataforma política (23-07-2016)
La Cooperativa Eléctrica de Tres Arroyos no sólo ha sido una prestadora de servicios. A lo largo de la historia se ha constituido en una institución de tal envergadura que también ha sido plataforma de lanzamiento político permitiendo en algunos casos una proyección importante.
Es que el manejo de la entidad genera una proyección de conocimiento dentro de la comunidad muy especial, con fuerte presencia en los medios de comunicación y alto impacto en la población.
Además ha sido tradicional la importancia de la estructura de la entidad en los procesos de movilización de personas en momentos de elecciones.
De allí surgió la figura de Raúl Correa que lograra consagrarse Intendente Municipal. No tuvo la misma suerte su actual presidente, Nicolás Ambrosius. La explicación de los diferentes resultados debe buscarse en el momento en que ambos se postularon y la existencia o no del Movimiento Vecinal.
Pero de allí también surgieron algunos concejales, como Marcela Pérez o Miguel Altieri, por ejemplo.
Tener el control de la Cooperativa siempre ha sido un objetivo políticamente de muy alta significación. No en vano el diputado Carlos Julio Moreno decidió durante la gestión anterior, trabajar en su contexto y canalizar muchas de las propuestas que llegaron a Tres Arroyos.
Aldo Elgart también intentó, siendo su presidente, tener un espacio de poder dentro del vecinalismo y propició la participación de una lista opositora por primera vez en la historia del MV. Lograría una minoría que permitió el ingreso de Roberto Pisani a la administración municipal.
Desde la década del 30 en que surge la entidad, los acontecimientos se han sucedido marcando una rica historia con hitos de todo tipo.
En circunstancias de emergencia la CELTA y todo su personal han demostrado gran capacidad de trabajo y profesionalismo.
También ha tenido alternativas económicas diversas, con éxitos y frustraciones.
En algunos casos debieron abortarse problemas internos. Una situación conflictiva se produjo durante la gestión de Elgart con fuertes reclamos del personal nucleado en el Sindicato de Luz y Fuerza. En 1983 se debió hacer una auditoría que detectó fallas en el manejo de los stocks de materiales.
Al respecto se informaba lo siguiente en el transcurso de una asamblea:

En el curso de esa misma asamblea, sin embargo, se hablaba de los avances logrados para la implementación de un servicio de sepelios.
El 8 de junio de 1982 se generaba el decreto municipal 340 que autorizaba la prestación mencionada.
Comenzaría así una verdadera transformación en la prestación de un servicio que hasta entonces se venía prestando por parte de empresas privadas.
Ya habían desaparecido las funerarias de Llera y Vega, mientras que la familia Cereijo dio fuerte resistencia para evitar la incursión de CELTA en una actividad que por esos años le era exclusiva.
Por varios años funcionaron ambas alternativas, pero finalmente impuso la estructura de la Cooperativa que quedó finalmente como prestadora única de un servicio fúnebre que se fue perfeccionando.
Cuando se conoció el decreto autorizando a CELTA, una caravana recorrió las calles de la ciudad encabezada por Raúl Correa, manifestando ruidosamente la celebración del caso.
Escuchemos lo que se decía sobre este servicio en el transcurso de una asamblea, en 1983, a un año de contarse con la autorización y ya funcionando aunque en espacios alquilados y transitorios.

La gestión de Oriente Blas Calabrese(1968/73) (16-07-2016)
La opinión desde las expresiones políticas de entonces
En agosto de 1972 ya se avizoraba la salida de la denominada Revolución Argentina que en 1966 había derrocado a Arturo Illia, a través de elecciones a cumplirse en 1973 y que ganaría el peronismo.
En Tres Arroyos como en todo el país, se vivía una profunda crisis. En nuestro medio desencadenó la protesta popular, tal como se puede repasar en las crónicas gremiales.
Se cumplía en ese mes de agosto, el cuarto aniversario de la gestión del odontólogo Oriente Blas Calabrese, oportunidad propicia para que representantes de distintos partidos políticos evaluaran la acción oficial en la comuna, de la misma manera que se explicitaran algunos lineamientos que se harían frente a la próxima, por entonces sólo eventual, elección democrática.
De tal forma formulaban declaraciones: Nicolás Froilán Getino, del Partido Intransigente; el médico Andrés Naveyra, de Nueva Fuerza; el abogado José Alberto Martínez, de la Unión Cívica Radical; Juan Leonel Delgiorgio, titular del Partido Justicialista; el escribano Bartolomé Recalde, titular de una Unidad Básica peronista; y el abogado Jorge Alvarado, del Movimiento de Integración y Desarrollo.
Se puede escuchar en ese orden lo que cada uno opinó en aquella ocasión:

Humberto di Marco (02-07-2016)
El fundador del Movimiento Vecinal
Había nacido en Tres Arroyos el 25 de diciembre de 1926 y murió el 3 de julio de 2003 y fue el fundador del Movimiento Vecinal, una expresión política que transformó el escenario municipal de una manera sustancial.
Estaba casado con doña Nelly Renee Venancio y tuvo un solo hijo: Carlos Humberto.
Disfrutó solamente del triunfo inicial de aquella expresión vecinalista que ideara y pusiera en marcha, pero murió olvidado y negado por el propio movimiento que fundó.
Trabajó en la fábrica Istilart hasta 1956 y luego fue comerciante y productor agropecuario.
En representación de su zona rural integró y presidió la Comisión Vial Coordinadora y fue quien elaboró la documentación original que trazaba las bases de lo que hoy es el Ente Vial Descentralizado.
Recogió el concepto de “comunidad organizada” que utilizó el peronismo para generar un movimiento y no un partido político. De esa manera se aseguró la convergencia de personas decepcionadas o marginadas de los partidos políticos tradicionales deseosas de encontrar caminos de participación en la búsqueda de objetivos estrictamente distritales.
Era un hombre de carácter difícil que supo disimular su escasa ilustración con un temperamento fuerte y gran capacidad de ejecución.
Más allá de la evaluación que cada uno pueda realizar, no caben dudas que fue un visionario de la política lugareña y el autor de una de las manifestaciones electorales más  exitosas en la historia del distrito de Tres Arroyos.
Para un trabajo de mi autoría que denominé “MV: la historia extraoficial”, su hijo Carlos Humberto recordaba a su padre:

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El agua como instrumento político (25-06-2016)
Raúl Correa inaugura 2.600 metros de red de agua corriente
Han transcurrido décadas y nunca se ha podido superar de manera definitiva la discusión sobre la verdadera calidad del agua que llega a los domicilios de Tres Arroyos.
Es un tema absolutamente recurrente que se utiliza como instrumento político, a veces de buena fe y en base a datos diversos, y otras veces solamente para incomodar a las autoridades municipales de turno.
La presencia de nitratos como consecuencia del uso intensivo de las napas y hasta una predisposición natural de la zona proclive a la existencia de arsénico, suelen ser exhibidos en los planteos públicos.
La calidad y los alcances de los análisis que se usan, también son exhibidos en los planteos. Al respecto resultó ilustrativa la entrevista que se realizara con Nelson Lebene el 23 de marzo de 2016 y que puede ser verificada en este mismo espacio.
Las sospechas sobre la incidencia negativa en la salud de la población, siempre fueron intensas. Por ejemplo la reiteración de casos graves en la zona de De La Garma, marcó una investigación muy publicitada al respecto.
Un tiempo de reclamo se ubicó durante la gestión del Intendente Raúl Correa quien inauguró 2600 metros de la extensión de la red de agua y anunciaba la construcción de nuevos pozos, rechazando las acusaciones de la oposición sobre la mala calidad del líquido.
Escuchemos cuando el Intendente reivindicaba la política y rechazaba los planteos en ocasión de inaugurar la mencionada obra:

Juan Carlos Pugliese (02-04-2016)
Un acontecimiento histórico
El 6 de noviembre de 1972 se realizaba en los estudios de LU 24 una mesa redonda con la participación de representantes de distintas instituciones y la presencia del doctor Juan Carlos Pugliese.
Nativo de Tandil fue legislador en más de una ocasión y ministro de Economía en distintos gobiernos radicales.
Por entonces llegaba a Tres Arroyos en el marco de una campaña partidaria con vistas a las anunciadas elecciones del año 1973.
El encuentro, transmitido en vivo, era propiciado por un movimiento interno del radicalismo y sin dudas rompía el molde de lo habitual en el periodismo lugareño de esa época.
Aquí se ofrece una breve compilación del mencionado acontecimiento.

24 de febrero (24-02-2016)
Una fecha emblemática para el peronismo


En 1946 era consagrado Presidente de la Nación Juan Domingo Perón a través del voto popular.
La fecha ha sido evocada en varias ocasiones en Tres Arroyos pero lo ocurrido en 1987 fue particularmente significativo porque allí se sellaba la unidad del peronismo lugareño, aunque eso duraría poco.
Las instalaciones del Club El Nacional, todavía existentes en la avenida Belgrano al 400, fueron las que albergaron a una manifestación muy especial.
Raúl Correa había ganado la presidencia del partido justicialista y logrado congregar a los más conspicuos dirigentes de otras fracciones. Iniciaba allí el camino hacia su consagración como Intendente Municipal y lo hacía con un prolongado discurso en el que no se ahorraba críticas para con Jorge Foulkes, al que calificaba de tozudo, y trazaba lineamientos de una eventual futura gestión comunal.
Una nutrida concurrencia con los tradicionales bombos, coreaba el “se siente, se siente, Correa Intendente”.
En el acto hablaban Lorenzo Pevé, dirigente que ocupó distintos cargos durante la gestión peronista, incluyendo la administración del Hospital Pirovano. Además contaba con el antecedente histórico de que su padre fue uno de los impulsores del Partido Laborista en Tres Arroyos, origen mismo del peronismo.
Seguidamente lo hizo el ex Intendente Francisco Couso, con un discurso crítico para la gestión radical de entonces.
El mismo Quique comentaría luego de manera jocosa su fallo discursivo de cierre cuando dijo:  “todos unidos triunfaremos, como dice el Himno Nacional”.
Claramente confundió al Himno con la marcha peronista.
Las presentaciones fueron realizadas por Néstor Chalde y el acto duró poco menos de una hora. Lo reproducimos completo en este espacio


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Américo Santilli
Noviembre de 2015
Américo Raúl Florentino Santilli no fue un dirigente de primera línea pero siempre se constituyó en un referente del viejo peronismo lugareño.
Falleció recientemente a los 84 años y sería injusto no mencionar una cualidad que suele faltar por estos tiempos en la mayor parte de la dirigencia política: la fidelidad.
Era fiel y leal para con sus amigos y compañeros de la política a los que acompañó y en consecuencia fue un hombre frecuentemente consultado para la toma de decisiones y en no pocas ocasiones actuó en representación en gestiones diversas, fundamentalmente de carácter interno.
Estuvo casi siempre al lado de referentes locales de fuste del peronismo y era apreciado porque constituía una suerte de puntero, muy valioso al momento de lograr adhesiones de afiliados o votantes.
En su dilatada participación tuvo en ocasiones que ocupar algunos cargos partidarios y fue negociador de la siempre esquiva unión de los justicialistas.
No tuvo un papel relevante en la función pública, pero en un período fue consejero escolar cumpliendo de manera adecuada las actividades que le correspondían.
Fue una figura política de segunda línea, con peso propio y predicamento el los líderes. De modo que su vida y su muerte no pueden pasar desapercibidas. 
La muerte de un radical prominente
El cinco de diciembre de 1933 se conocía la información de la muerte de quien ocupaba la titularidad del comité radical, Vicente Rípodas, a quien las crónicas definían además como un fuerte estanciero y hombre de negocios. Se relataba en el diario Crítica que Rípodas, quien tiene un establecimiento ganadero modelo en la zona de Copetonas, venía esta mañana en las primeras horas a Tres Arroyos manejando un camión de su propiedad cuando al atravesar una profunda zanja ubicada a una legua de la ciudad, el vehículo se inclinó y se dio vuelta casi por completo hallando una muerte horrible su conductor y único ocupante. Horas después un vecino que pasaba por el lugar se encontró con la situación y trasladó a Rípodas a Tres Arroyos donde fue atendido en el Sanatorio Policlínico. Las crónicas de la época difieren sobre el tema. Crítica dice que estaba muerto ya mientras que Noticias Gráficas dice que había llegado con vida al establecimiento asistencial. Este último diario habla de un vuelco no en una zanja, sino en una curva y como consecuencia de exceso de velocidad. Crítica afirma que hubo gran consternación porque el extinto era una de las personas más queridas de toda la zona. Antes de ser titular del radicalismo había ocupado concejalías y otros cargos municipales y en las filas partidarias. Sus restos fueron velados en la sede del Comité Enrique Betolaza concurriendo delegaciones de toda la zona. Una muchedumbre acompañó los restos hasta el cementerio local donde hablaron el doctor Alberto Borton en representación del Comité provincial y Manuel López por el radicalismo local. El año anterior, 1932, Rípodas había ganado una elección interna y se consagraba titular de comité local del radicalismo. Lo acompañaron como vicepresidentes Emilio Santamaría y Manuel Chalde; secretario Alberto Borton; de actas Manuel López y Nicolás Ciancaglini; tesorero Juan Montané; protesorero Francisco Adorno. Como se decía en la crónica, la familia Rípodas tenía intereses en la actividad agropecuaria. En un relevamiento que se realizó en 1927 se daba cuenta de la actividad de Félix Ripodas, quien había comprado el campo a Vicente Rípodas (ver imagen).
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Carlos Menem en Tres Arroyos
En un repaso rápido por la memoria, sin mayores deseos de una precisión absoluta en este caso, puede decirse que Carlos Saúl Menem estuvo al menos tres veces en Tres Arroyos. Dos de ellas siendo gobernador de La Rioja y la restante como presidente de la Nación. En una ocasión participó de una cena servida en el Club El Nacional con motivo de una de las tantas unidades selladas por el peronismo lugareño. Pero ya lanzado decididamente en su campaña presidencial y siendo gobernador riojano, estuvo participando de un multitudinario acto cumplido en el salón ubicado en los altos del Club Costa Sud. Por entonces encarnaba en genio y figura a los históricos caudillos a quienes siempre recordaba en sus discursos y emulaba con su aspecto: abundante cabellera y profusas patillas y hasta se enfundaba en los tradicionales ponchos usados por las montoneras que pujaban en defensa de los derechos del interior del país ante el centralismo del puerto de Buenos Aires. Y llegó aquí en tiempos de la puja que lo consagraría definitivamente y que en el orden local había significado, entre otras cosas, que la abogada Rosa Modesta Galván se hubiera catapultado hasta una diputación provincial. Es que Rosa se había jugado por el riojano casi solitariamente y había habilitado un local partidario en la calle Pedro N. Carrera. Nadie creía que Menem pudiera superar al histórico Antonio Cafiero quien había dado cuenta ya de la férrea conducción de Herminio Iglesias a través del peronismo renovador y se había consolidado en la decisiva provincia de Buenos Aires. Contrariamente, el entonces Intendente Raúl Correa, quedó fuertemente desacomodado cuando se negó a recibir oficialmente al gobernador riojano cuando este concurrió al palacio municipal a saludarlo. (ver crónica de “Desencuentros”). Lo cierto es que Menem participó de un acto multitudinario en Costa Sud y allí comenzaba a delinear su discurso que conmovía a las masas y lo llevaría a la presidencia de la Nación. En la ocasión decía entre otras cosas:
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Se puede escuchar al final el cierre de la transmisión de la emisora, como certificación de que la grabación se corresponde con el momento que comentamos. Su campaña sería exitosa, sobre todo favorecida por la debacle económica del gobierno de Raúl Alfonsín, y desembocaría en su elección como presidente el 14 de mayo de 1989. Llegaría nuevamente a Tres Arroyos pero ya en condición de jefe de Estado, decididamente transformado en un porteño más y lejos del aspecto caudillezco de sus orígenes. Llegó especialmente invitado por el diario local con motivo de sus 95 años, en gestión que impulsara Antonio Maciel (h). En la foto se observa cuando el Presidente es saludado por la entonces concejala María Cristina Rodríguez y la presencia del empresario periodístico. Fue acompañado por el Gobernador bonaerense, Eduardo Duhalde y otros altos funcionarios, participando de un acto cumplido frente a la sede del diario La Voz del Pueblo. Fue una jornada de intensa actividad en nuestra ciudad, la que fue cubierta por esta emisora con una transmisión continuada que arrancó a las 9 horas, con la llegada de la comitiva y que se extendió hasta las primeras horas de la tarde cuando dejaron Tres Arroyos. Fue en esa ocasión cuando Adriana Gaitán logró un breve saludo especial para LU 24 coronando un esfuerzo de gran parte del personal de aquella época, que es mencionado como cierre de la cobertura:
Después vendría la historia más reciente y conocida que desembocó en la elección que ganaría en primera vuelta con el 22% de los votos pero en la que resolvería desistir del ballotage con Néstor Carlos Kirchner, por entonces delfín de Eduardo Duhalde quien se había distanciado del riojano. Podría decirse que el menemismo concluye cuando el riojano, en su provincia, hace pública esa decisión en los siguientes términos:
Juan Carlos Pérez Caro
Probablemente nadie hubiera imaginado que aquel niño pequeño, interno en el Hogar El Amanecer del Ejército de Salvación, huérfano o abandonado por sus padres, sería con los años un protagonista central de la política tresarroyense. Había nacido en las postrimerías de 1936. Juan Carlos Pérez, se llamaba y las circunstancias de la vida hizo que lo conocieran los integrantes de una familia que se ocuparía de cobijarlo en su hogar, brindándole protección y un razonable nivel de estudios. Se trataba de Santos Ozán y Antonia Caro, a quien desde pequeña la conocían con el apodo de “Mona” y que vivieron desde siempre en Almafuerte y French, de esta ciudad. Don Santos había sido protagonista de un hecho de sangre y había purgado una condena en la cárcel de Sierra Chica. Saldada la deuda con la ley y a poco de salir del encierro, conoció y formó pareja con Caro, por entonces de unos 14 o 15 años. Tuvieron hijos propios y adoptaron a aquel pequeño, desconociéndose las circunstancias de la decisión. Ozán trabajaba en el campo donde permanecía varios días y dejaba orden en el almacén del barrio para que se le proveyera sin más todo lo que Juan Carlos demandara aún siendo niño. El tiempo transcurrió y aquel joven mostró disposición especial por lo intelectual, siendo un aplicado lector de aquellos textos que más le interesaban. Se crió junto a varios hermanos naturales de la pareja, varias de ellas mujeres, aparentemente en un clima de absoluto cariño y tolerancia. No hay muchos datos sobre esa etapa de su vida, pero lo cierto es que rápidamente se interesó por la política y claramente se enroló en el peronismo, llegando a ser una figura considerada referente. De su actividad laboral, se recuerda su paso durante muchos años en la estructura del viejo Banco Español del Río de La Plata, ubicado en Moreno y Maipú. Como decimos, el peronismo lo reconoció como uno de los sostenedores cuando el movimiento debió operar en la clandestinidad durante los golpes militares, especialmente luego de la denominada Revolución Libertadora de 1955. Ya por entonces, todos los allegados lo conocían por el apodo de “Chichiní”, cuyo origen no pudo ser detectado, pero se supone que le fue impuesto por alguna razón en el seno familiar cuando aún era niño. También había dejado de ser Juan Carlos Pérez pues por su propia voluntad se adosó el apellido de su madre postiza, Caro. Tampoco hay una explicación sobre los motivos por los cuales no prefirió como segundo apellido el de su padre adoptivo. Ávido lector, sobre todo de la doctrina justicialista y de autores vinculados con la actividad política y filosófica, hizo una carrera que, sin embargo, no lo posicionó en cargos públicos. Fue más bien orientador y sostenedor de estructuras como el Centro Arturo Jauretche, que marcó un hito histórico en el funcionamiento del peronismo local. De allí surgirían sí varias figuras que harían carrera dentro del peronismo, incluyendo el que sería el último intendente de esa orientación, el doctor Fernando Ricci. Siempre fue consecuente con sus ideas y participó como pieza fundamental en muchos pasajes de la historia política lugareña, pero más allá de lo institucional siempre se lo recuerda y reconoce como un sostenedor del peronismo en los momentos más difíciles. Las reuniones clandestinas en domicilios particulares para organizar la resistencia pacífica y la organización a la espera del retorno del General, eran moneda común, muchas veces disfrazadas de inocentes cenas entre amigos.
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Los referentes de la izquierda
Tres Arroyos no es un sitio propicio para las manifestaciones políticas de izquierda, tal como ideológicamente se ubicó una parte de la población. La realidad es que desde el socialismo moderado hasta las expresiones más intransigentes de la “zurda” local, nunca pasaron de ser manifestaciones testimoniales, sin poder arrimar siquiera a acceder a puestos de poder. Lejos está el tiempo en que el socialismo, por entonces uno solo, pudo ocupar algunas bancas en el Concejo Deliberante. Quizás Luis Merino y Andrés Manzi, en la década del 30, hayan sido los últimos representantes del sector en la función pública. Pero todo lo expuesto no impidió que algunos idealistas se mostraran porfiados en sostener sus ideas aún en las condiciones más adversas y sobre todo sabiendo que no tenían mayores perspectivas electorales. Muchos otros, la mayoría diría, optaron por adosarse a aquellos partidos que si mostraban posibilidades de puja por el poder. De aquellos, de los que sostuvieron sus convicciones, hay pocos ejemplos. De los segundos los hay en demasía, según mi gusto. Por eso, el reciente fallecimiento de Vicente Luis Despósito es motivo de una recordación especial. Era gomero y tenía 84 años. Fue un conspicuo militante del comunismo y candidato a Intendente en 1983 y a concejal en el 2009 por el Partido Obrero. Tuvo otras participaciones en instituciones del medio. Lo mencionamos primero por su reciente deceso, pero no fue el único.
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Humberto De Rosa
No era una persona de avasallante presencia. Yo lo conocí siendo él un hombre grande y yo un poco más que un adolescente que iniciaba su carrera periodística. Y fue allí, en la pequeña redacción de LU 24 donde lo traté. Si ese contacto puede considerarse un trato. Lo recuerdo de pequeña estatura, delgado y a veces con un portafolios de aquellos que se usaban muchas décadas atrás. Había sido viajante y quizás allí todavía llevaba algunos de los elementos habituales de su trabajo. Parecía tímido y de escasa o nula tendencia a la charla. Al menos allí. Llegaba cada tanto, cuando el brutal proceso militar había borrado toda manifestación política, con un papel pequeño, generalmente cortado de una hoja cuadriculada de cuaderno, con leyendas de 3 o cuatro renglones. Estaban escritas a máquina. De las viejas máquinas de escribir que tenían cintas mitad negra y mitad coloradas. La falta de alineamiento en los tipos, hacía que las letras salieran con colores mezclados. De esa manera llegaba don Humberto comunicando alguna actividad poco trascendente del Socialismo Democrático. Todos sabíamos que esa expresión política era prácticamente inexistente, pero el hombre daba fe de su convicción personal y hacía lo que podía como para que el socialismo estuviera de alguna manera en la consideración pública. No quedaron elementos más concretos sobre su vida y vanos fueron mis esfuerzos para lograr una asistencia de sus familiares, pero de todas maneras no quería dejar de evocarlo. Hubo otros, como los recordados Greco o Leonardi, que también hicieron algunos intentos de reflotar el socialismo y en algún caso también con la participación de demócratas progresistas. Nada de ello prosperó.
Juan Delgiorgio asume la presidencia del PJ
El 8 de setiembre de 1971 en la sala de periodistas de la Casa de Gobierno en La Plata, se anunciaba la designación del ingeniero Alfredo Orfanó como nuevo ministro de Asuntos Agrarios. El propio profesional decía entonces que había aceptado el ofrecimiento realizado por el brigadier Miguel Moragues, entonces a cargo del Poder Ejecutivo provincial. Orfanó venía precedido de un fuerte predicamento en el accionar gremial agropecuario y había sido impulsor de la gran asamblea que fue el origen, en 1970, de la Comisión Zonal de Entidades Agropecuarias, organismo que él mismo presidía. También era titular de la Cooperadora de la Chacra Experimental de Barrow. Tenía una relación personal muy estrecha con el entonces Ministro de Agricultura de la Nación, Antonio Américo Di Rocco, tresarroyense que llegara a ese cargo luego de su proyección dentro de Federación Agraria Argentina y la Federación Argentina de Cooperativas Agropecuarias. Por entonces, LU 24 tenía un corresponsal en casa de gobierno y recibía informaciones vía telefónica en emisiones claramente condicionadas por un servicio de mala calidad técnica, lo que se puede apreciar en la grabación que ofrezco. Pero más allá de esa circunstancias, es histórico poder escuchar al propio Orfanó anunciar que había aceptado la designación, todavía no concretada en lo formal. La charla con los periodistas en aquel momento fue mucho más extensa pues respondía preguntas sobre una grave situación que se vivía en toda la región con fuertes inundaciones en toda esta zona, pero aquí ofrecemos lo medular de la entrevista.
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Alfredo Orfanó y una polémica histórica
El 8 de setiembre de 1971 en la sala de periodistas de la Casa de Gobierno en La Plata, se anunciaba la designación del ingeniero Alfredo Orfanó como nuevo ministro de Asuntos Agrarios. El propio profesional decía entonces que había aceptado el ofrecimiento realizado por el brigadier Miguel Moragues, entonces a cargo del Poder Ejecutivo provincial. Orfanó venía precedido de un fuerte predicamento en el accionar gremial agropecuario y había sido impulsor de la gran asamblea que fue el origen, en 1970, de la Comisión Zonal de Entidades Agropecuarias, organismo que él mismo presidía. También era titular de la Cooperadora de la Chacra Experimental de Barrow. Tenía una relación personal muy estrecha con el entonces Ministro de Agricultura de la Nación, Antonio Américo Di Rocco, tresarroyense que llegara a ese cargo luego de su proyección dentro de Federación Agraria Argentina y la Federación Argentina de Cooperativas Agropecuarias. Por entonces, LU 24 tenía un corresponsal en casa de gobierno y recibía informaciones vía telefónica en emisiones claramente condicionadas por un servicio de mala calidad técnica, lo que se puede apreciar en la grabación que ofrezco. Pero más allá de esa circunstancias, es histórico poder escuchar al propio Orfanó anunciar que había aceptado la designación, todavía no concretada en lo formal. La charla con los periodistas en aquel momento fue mucho más extensa pues respondía preguntas sobre una grave situación que se vivía en toda la región con fuertes inundaciones en toda esta zona, pero aquí ofrecemos lo medular de la entrevista.
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De la mano de un creciente Movimiento Vecinal, el ingeniero Alfredo Orfanó intentó que la ciudadanía lo consagrara Intendente municipal, luego de haber sido convalidado como concejal a través de los votos. Había sido ministro de Asuntos Agrarios de la Provincia y por su recomendación el señor Angel Amer Cortese fue designado comisionado municipal. Su figura, indiscutida desde lo profesional y en el accionar gremial agropecuario, ha sido motivo de divergencias diversas cuando se lo evalúa desde lo político. En lo personal no emito una opinión en este momento de efervescencia al respecto, pues ya fijé una posición en mi trabajo “La historia extraoficial del MV”. Lo cierto es que en 1987 el ingeniero Orfanó intentó llegar a la primera magistratura local pero sólo logró ubicarse en tercer lugar detrás del consagrado jefe comunal Raúl Correa y el candidato del radicalismo Alberto Dibbern. La campaña publicitaria del vecinalismo en esa ocasión estuvo fuertemente marcada por la figura de su mentor político quien le impusiera al partido una impronta a su medida personal y paternalista. Podemos escuchar la publicidad de entonces:
Lo cierto es que la puja electoral fue fuerte. El radicalismo que con Foulkes había inaugurado el nuevo período democrático en el 83, no pudo retener la intendencia con Alberto Dibbern. El justicialismo con Raúl Correa retornaba a un histórico predicamento político y el vecinalismo no podía hacer revalidar en las urnas a la figura controvertida de Orfanó pero consolidaba y aumentaba su presencia en el Concejo Deliberante. La cobertura periodística de LU 24 del acto eleccionario era, como siempre, de gran eficiencia y con gran impacto en la audiencia. Con la conducción de Amílcar Dinsen desde estudios y móviles diversos, especialmente a cargo de José Luis Basualdo y Oscar Mauri, rápidamente se pudieron lograr los testimonios sucesivos de Dibbern, Correa y Orfanó, ya conocidos los resultados:
Las legislativas del 97
Escribe y Compagina Omar Eduardo Alonso
Todos los procesos eleccionarios son de alguna manera significativos. Por razones diversas. Pero las elecciones legislativas del 26 de octubre de 1997 fueron particularmente interesantes por la concurrencia de muchos factores. Se verificaba una virulenta fractura del peronismo local, tal como lo he consignado en el título “desencuentros” de este mismo espacio. Se consolidaba el Movimiento Vecinal y se producía el ingreso como primer concejal de Carlos Sánchez, cuyo crecimiento fue exponencial y que lo llevó a enfrentar con éxito al primer intendente vecinalista varios años después. La Alianza ganaba las elecciones y derrotaba al justicialismo en su propio bastión: la provincia de Buenos Aires. Iniciaba así un camino que la llevaría al triunfo dos años después con la candidatura presidencial de Fernando De La Rúa, quien fracasaría rotundamente en su gestión. En Tres Arroyos no hubo Alianza. El radicalismo y el Frepaso fueron separados, pero lograrían unirse para la próxima contienda. Se iniciaba el camino de la abogada Graciela De Leo hacia su consagración como senadora provincial y de Pablo Garate hacia una concejalía. De Leo ya era concejal ese año y además titular del Comité local de la Unión Cívica Radical, partido al que traicionaría años más tarde. Garate, por su parte, había ganado una elección interna del FREPASO superando al entonces socialista Guillermo Torremare, quien, al igual que De Leo se sumaría a la convergencia convocada por el kirchnerismo. Graciela De Leo comentaba el desarrollo del comicio a poco de su apertura, quizás sin sospechar el triunfo final que la Alianza tendría, aunque en Tres Arroyos el radicalismo fuera holgado tercero.
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La senadora Graciela Fernández Meijide, con resultados irrefutables en boca de urna, definía su emoción pero también lo que sería una premonición: la Alianza ganaría dos años después:
Pablo Garate, que lograría unos 2800 votos, fortaleció su posición para negociar una alianza con el radicalismo que lo llevaría después al Concejo Deliberante. Allí generaría una ruptura y su futuro más reciente vinculado al peronismo es conocido. Se quejaba por entonces por la falta de apoyo del sector perdidoso en la interna del FREPASO y con algunas dudas se refería a la constitución local de la Alianza:
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El peronismo lograba una aplastante victoria en la localidad de Orense donde funcionaron 8 mesas y la señora Alma Sapag cosechaba el 70% de los votos. El dato parecía sustancial para definir la elección en el distrito, pero el vecinalismo no sólo recuperó la diferencia sino que marcó un claro distanciamiento con el justicialismo que lograba—sin embargo—repetir los resultados de una elección anterior. “Chani” Sapag agradecía el apoyo recibido de sus vecinos:
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El vecinalismo ratificaba su predicamento en las urnas y el Intendente Carlos Aprile decía que se sostendría el rumbo político adoptado a la vez que relativizaba la importancia del resultado adverso en la localidad de Orense:
El ingeniero Alfredo Orfanó, quien había sido concejal pero no pudo concretar su aspiración a ser intendente al ser derrotado años antes por Raúl Correa, habló de una interpretación adecuada de la gente respecto a la propuesta del Movimiento Vecinal. Minimizó su intervención al definirse como “el cantinero”, pero el ex ministro de Asuntos Agrarios fue, hasta su muerte, quien manejó los hilos de la política vecinalista. Recordamos su palabra:
Finalmente, se producía el ingreso al Concejo Deliberante de Carlos Sánchez quien desarrollaría una meteórica carrera política hasta llevarlo a encumbrarse como Intendente y referente casi excluyente. Recordemos que previamente había sido contratista rural y en ese carácter constituyó una asociación gremial empresaria en cuyo nombre integró la Comisión Zonal de Entidades Agropecuarias. Esta actividad gremial lo proyectó al conocimiento público y a la inserción en la estructura política del vecinalismo. Conocidos los resultados de aquella elección, brevemente decía:
Desencuentros
Escribe: Omar Alonso
Seguramente la historia política de Tres Arroyos está plagada de desencuentros, picardías y otras curiosidades, muchas veces teñidas de profunda hipocresía y hasta de deslealtades. El todo vale ha sido una constante y pretender una crónica detallada es una verdadera utopía. De tal modo haré referencia a algunos de esos episodios llamativos. El recordado docente Bartolomé Recalde, de profunda convicción peronista por la que fue denostado después de 1955, fue un involuntario protagonista de un suceso ocurrido en Micaela Cascallares. Estaba en curso la campaña que desembocaría en las elecciones de 1973 y los candidatos peronistas llegaron a la localidad. Recalde había observado al llegar, una larga fila de vagones ferroviarios en la estación lugareña. Fue así que al momento de hablar en una reunión proselitista hizo referencia a la necesidad de recuperar al tren como medio de carga, sin advertir que la mayoría de los asistentes eran camioneros de la localidad. Lo cierto es que rápidamente los candidatos se quedaron sin audiencia ante el retiro de los asistentes. Un acto fallido, que le dicen. Pero los sucesos más llamativos fueron protagonizados por el doctor Raúl Correa que parecía ubicarse políticamente siempre en el lugar equivocado. Antonio Cafiero lideraba un proceso de renovación en el peronismo provincial procurando desplazar a Herminio Iglesias. En la interna Correa se enroló con este último, quien perdió el liderazgo. Tiempo después llegaba a Tres Arroyos el gobernador de La Rioja, Carlos Menem. Correa se negó a recibirlo. En cambio el riojano protagonizó un multitudinario acto en el Club Costa Sud organizado por quien luego sería diputada provincial, la doctora Rosa Galván, comadre de Correa. El Intendente local por entonces ya adhería a la línea de Cafiero quien sería derrotado por la arrolladora vigencia de Menem. Un claro desencuentro al momento de ubicarse en las lides internas del peronismo. Una picardía política impactó oportunamente en la entonces diputada Graciela De Leo. Eran tiempos de la convergencia propiciada por Kirchner y el desplazamiento de muchos radicales hacia ese espacio, provocando una verdadera conmoción. Se alejaba así no sólo del radicalismo sino de Acción Comunal, formado como pretensión de un movimiento vecinalista que finalmente fue abandonado al fracasar estrepitosamente la aspiración de De Leo de ser Intendente. Pero a esos desencuentros, con idas y venidas, y rupturas varias se sumó la famosa foto tramada por Rogelio Varese para dejar “pegada” a De Leo. Se negociaba la convergencia local pero todavía no había compromisos. Acordada una reunión “secreta” entre las partes, sorpresivamente apareció el fotógrafo del diario para dejar un testimonio público del encuentro. Recuerdo haber titulado en mi periódico que “Graciela pisó el Palito”, en una alusión directa a lo que pareció una maniobra urdida por el dirigente gremial José Luis Paguegui, apodado “Palito”. Pero alguien dijo de los peronistas que no son ni buenos ni malos, son incorregibles. Y es— aunque no excluyente—en el seno de esa corriente política donde los desencuentros han sido más profundos y virulentos. El 26 de octubre de 1997 se desarrollaban las elecciones legislativas. Ganaba la Alianza que dos años más tarde impondría a su candidato presidencial. En Tres Arroyos ganaba el vecinalismo. Esto desataba pasiones irrefrenables en la dirigencia del justicialismo. Julio Garrido pateaba el tablero y arremetía contra dirigentes históricos como Raúl Correa, y Rogelio Varese, por entonces presidente del PJ. La respuesta no se hacía esperar por parte de los aludidos quienes luego de años de desencuentro habían sellado una acción conjunta. Junto a esta nota se encuentran los audios de Julio Garrido, Raúl Correa y Rogelio Varese.
Jorge Roberto Foulkes
Intendente Municipal entre 1983 y 1987
El señor Jorge Roberto Foulkes fue el primer Intendente tras la recuperación de la democracia en 1983. Lo hizo a través de la Unión Cívica Radical aún cuando él se proclamaba socialista. “Cocorolo” como se lo apodaba, se presentaría nuevamente como candidato a jefe comunal, pero sin lograr la adhesión popular que se produjo de la mano de Raúl Alfonsín, de quien era familiar. Durante esa postulación, en 1991, reseñó sus cuatro años de gobierno y formulaba su propuesta para un nuevo mandato.
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Yo quiero ser intendente
Escribe: Omar Alonso
Más allá de la sinceridad del concepto, la frase ha quedado en la historia de las distintas propuestas políticas de Tres Arroyos. Fue formulada en la propaganda pre electoral en agosto de 1987 por Martha Blanco quien se postulaba al máximo cargo municipal por el Movimiento de Integración y Desarrollo, MID. (véase publicidad anexa). De la misma manera quedó en la memoria la propuesta que el doctor Francisco Aramberri hacía a la ciudadanía cuando decía que gobernaría “a lo vasco”. Fue en 1991. Ninguno de los dos llegó. Pero más allá de las frases utilizadas en campaña, es bueno consignar que nuestra historia política detecta la aspiración femenina de llegar al máximo cargo municipal. Sin embargo, hubo una sola mujer que ejerció el cargo de Intendente. Fue la escribana Velia Rey, quien lo hizo para cubrir un breve interinato durante la gestión radical. Debemos recordar otras postulaciones, siendo la más notoria la de Alma Sapag quien jugó fuerte pero no pudo superar al vecinalismo y la de la senadora Graciela De Leo que lo hizo por el Movimiento de Acción Comunal, y tampoco pudo. Recordemos el traumático proceso de ruptura con el radicalismo y el alineamiento con el ascendente kirchnerismo que le ha dado cobijo. Tampoco puede olvidarse la aspiración que tuviera oportunamente Susana Dibbern, histórica dirigente y concejala del radicalismo. En 1995 María Edith Caminos se postuló como candidata del MODIN, el movimiento que lideraba Aldo Rico. También dentro del justicialismo hubo otros intentos de mujeres. Como el caso de la doctora Norma Gaído Bas quien en el marco de las distintas pujas internas del partido decidió patear el tablero y lanzarse a una candidatura que no llegaría a consumarse. La médica tuvo roles importantes tras haber accedido a una concejalía por su partido, pero su prestigio tampoco alcanzó. Las luchas intestinas fueron muy fuertes y enfrente se tenía a un vecinalismo que se ha consolidado en la preferencia de la ciudadanía en el último cuarto de siglo. Lo cierto es que Gaido hacía pública su aspiración en el marco de una entrevista que hacía el periodista Oscar Mauri en el año 1998.
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Raúl Correa
El balance de su gestión
En ocasión de celebrarse el centésimo séptimo aniversario de Tres Arroyos, en 1991, el entonces Intendente Municipal, doctor Raúl Correa hacía un balance de su gestión. Su mandato estuvo signado por el trágico suceso de Nair Mostafá, además de una serie de desencuentros políticos que son considerados en otras crónicas de este mismo espacio. En la oportunidad, en entrevista realizada por Héctor Asef, el entonces jefe comunal hace el anuncio de la instalación de la Maltería Quilmes, menciona a quienes colaboraron en el proceso y afirma que significará un cambio en la historia de Tres Arroyos. La ilustración de la nota es una caricatura realizada por Pomo en alusión al frustrado proyecto de construcción de motocicletas en nuestro medio, una cuestión que será considerada en espacio separado.
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Un tema polémico
Escribe: Omar Alonso
El tiempo permite tomar distancia de las cosas y una evaluación más fría de ciertos acontecimientos. Analizar las gestiones municipales siempre implica riesgos de no balancear bien los logros y defectos. Mejor no calificar con una generalidad y en todo caso centrarse en cuestiones puntuales. La gestión de Jorge Roberto Foulkes estuvo plagada de polémicas. De hecho hoy mismo, tanto tiempo después, muchos de quienes fueron colaboradores directos del Intendente no quieren hablar de determinados temas. Por ejemplo del frustrado proyecto de instalación de una planta productora de fertilizantes. Fue una iniciativa impulsada contra viento y marea por Cocorolo y que tenía detractores muy fuertes dentro del radicalismo gobernante. La tropa propia era la principal oposición. Otro tema polémico fue el referido a la instalación de una repetidora de la entonces ATC, que había adquirido ese nombre en 1979. En la década del 80 Argentina Televisora Color incursionaba en las transmisiones satelitales. Foulkes era un crítico del entonces Canal 2, luego comprado por Cablevisión. Consideraba monopólico el servicio y pretendía implementar un sistema de aire que fuera gratuito para la población. Ello implicaba un conflicto de intereses con los empresarios que habían afrontado la inversión del canal y que además tenían intereses en la radio y el diario. El Intendente no se amilanó, enfrentó la situación y a pesar de normativas existentes en la Ley de Radiodifusión, logró instalar la antena todavía existente y poner en funcionamiento el servicio de ATC. Y avanzó aún más. Utilizando la misma antena y equipos precarios, difundió videos con noticias y acontecimientos locales en determinados horarios y ocasiones. En ese contexto polémico se producían contactos y gestiones de unos y otros. Los medios de comunicación, a través de entrevistas con funcionarios que luego se divulgaban, querían esclarecer a la población que lo que Foulkes pretendía no era legal o en todo caso no sería finalmente gratuito para la ciudadanía. Una de esas entrevistas periodísticas fue realizada al presidente del Directorio de ATC, Néstor Rodríguez Cross quien ocupó esas funciones a fines de 1986. Un año antes había sido Director Nacional del Servicio Oficial de Radiodifusión. Varias décadas han transcurrido y aquella tozudez del primer intendente de la democracia recuperada en 1983 todavía tiene un emblema: aquella cuestionada antena repetidora, ahora remozada técnicamente, que presta servicios a una franja de la población que no puede acceder a los servicios de la televisión paga.
La política y los clubes
Un sobrevuelo rápido sobre la historia política lugareña y de la actividad deportiva desde principios del siglo pasado, permiten detectar una estrecha relación de las instituciones o clubes con la actividad de muchas personas que luego tuvieron alguna proyección política. En la década del 30 por ejemplo, fueron conocidas las actividades del diputado conservador Delfor Regot en la conducción de alguna institución deportiva vinculada al fútbol y un fuerte peso en las decisiones de la Liga de ese deporte. Un poco más acá en el tiempo y salvando algunas posibles omisiones podemos señalar: • En el ámbito del Club Quilmes la destacada trayectoria de José Abel Del Vecchio quien llegara a ser Intendente municipal. La actividad institucional de “Chichón” como se lo conocía en círculos íntimos, fue considerable sobre todo en relación con el automovilismo. • En el ámbito del Club Argentino Junior, la cercanía de Raúl Correa fue muy considerable y desde allí se produjeron no pocas convocatorias políticas. También llegó a ser Intendente municipal. • En el ámbito del Club El Nacional fue importante la relación de Juan Carlos Pérez Caro, un dirigente histórico del peronismo con una sustancial preponderancia en los momentos de la clandestinidad y mentor del Centro Jauretche que tuviera papel relevante en la definición de situaciones de diversas instancias políticas. De ese Centro surgió Fernando Ricci, quien llegó a ser Intendente municipal. • En el ámbito del Club Olimpo se contabiliza la cercanía de Alberto Porzio, otro dirigente que tuvo roles protagónicos. Llegó a ser concejal y definió muchas de las políticas con proyección. Es el caso de aquella Comisión de Promoción Industrial y la elaboración de la ordenanza de creación del Parque Industrial. • En el ámbito del Club Huracán se recuerda la especial vinculación del doctor Ricardo Roberto Fernández, quien fuera un representante relevante de la Unión Cívica Radical. La enumeración no es taxativa y seguramente no se agota en las menciones realizadas. Queda claro, sin embargo, que los dirigentes, especialmente los justicialistas aprovecharon claramente los espacios que brindaban los clubes barriales para el desarrollo de actividades políticas de manera explícita o encubierta. En las fotos se observa a Raúl Correa durante una visita efectuada al Centro de Jubilados. A su lado el entonces presidente de dicho Centro, Vicente Bruno, también dirigente peronista y ex titular de la CGT Regional. En la otra, una reunión celebrada en San Francisco de Bellocq también con la presencia de importantes dirigentes justicialistas. En el centro Juan Carlos Pérez Caro, un referente central de la política de entonces y en el extremo Lorenzo Pevé, quien durante tiempo prolongado ocupara la administración del Hospital Pirovano entre otras funciones. En la otra instantánea se observa una reunión de adherentes peronistas en ámbitos como bares o clubes. Los veteranos de la política justicialista podrán identificar varias caras de personas que luego tendrían algún rol en la definición partidaria.
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Las elecciones municipales de 1995
Siete ciudadanos representando a otros tantos partidos políticos se disputaron la posibilidad de acceder al cargo de Intendente Municipal. Fernando Ricci, del Partido Justicialista intentaba su reelección pero sería desplazado por el vecinalista Carlos Hugo Aprile quien había desarrollado desde el Concejo Deliberante una pertinaz y despiadada crítica a la administración municipal. Se presentaban otras alternativas de partidos, algunos de ellos con candidatos que no tendrían proyección política pero que fueron animadores en el proceso. Así el MODIN, que lideraba Aldo Rico proponía a la única mujer candidata en esta ocasión: María Edith Caminos. El FREPASO impulsaba al abogado Guillermo Torremare; la Alianza Sur (de izquierda) proponía al médico Benicio Arias Mercado y el Partido Laborista al señor Rodolfo Martínez de dilatada y prestigiosa participación en la estructura de los Bomberos Voluntarios, además de árbitro de fútbol. El señor Abel Errazti asumió en la ocasión la candidatura de la Unión Cívica Radical. LU 24 consultó a cada candidato sobre las propuestas que tenían en materia de obras y servicios públicos. En las fotos, el médico paraguayo Benicio Arias Mercado y una particular forma de cerrar una campaña política por las calles de Tres Arroyos: en sulky.
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